“40 horas sí, pero con dos días de descanso, exigimos una reforma laboral digna”: Karla Perales
En Sesión Ordinaria del Congreso del Estado de Hidalgo se discutió la minuta constitucional en materia de reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales. Al respecto, la emecista Karla Perales, fijó una postura clara: acompañar el avance constitucional, pero sin renunciar a una reforma laboral verdaderamente digna, completa y sin simulaciones.
Durante su posicionamiento, la Diputada Perales Arrieta, subrayó que “esta discusión no es nueva. La reducción de la jornada laboral ha sido una lucha sostenida durante más de diez años por Movimiento Ciudadano, impulsada cuando nadie quería hablar de descanso, de salud mental, de cuidados y de tiempo de vida. Desde entonces, movimiento ciudadano colocó el tema en la agenda pública, incluso cuando otras fuerzas políticas optaron por ignorarlo. Esta causa fue impulsada, desde sus inicios, en voz de la diputada Viki Mercado”.
Karla Perales fue enfática al señalar que reducir las horas semanales, pero mantener el esquema de seis días de trabajo por uno de descanso, significa conservar el mismo modelo laboral de hace más de un siglo, un modelo que ya no responde a la realidad de las familias mexicanas ni a las condiciones actuales del trabajo. Asimismo, alertó sobre los riesgos del nuevo esquema de horas extra mal pagadas y, sobre todo, cuestionó que la posterguen hasta 2030.
“Un solo día de descanso no alcanza”, sostuvo la Legisladora. “No alcanza para recuperar la salud física y mental, no alcanza para convivir con la familia, no alcanza para ejercer el derecho al cuidado, a la recreación ni al desarrollo personal. Mantener seis días laborales perpetúa una dinámica en la que millones de personas pasan más tiempo en traslados que en sus hogares, sin una mejora real en su calidad de vida”.
Para finalizar, reiteró que el desarrollo económico no puede construirse sobre el agotamiento permanente de las personas. Las jornadas excesivas profundizan la desigualdad y afectan de manera desproporcionada a las mujeres, a las juventudes y a quienes viven en condiciones de mayor precariedad.